By

EL PATRIOTISMO DE LOS CUBANOS

  • Facebook
  • Twitter
  • Delicious
  • LinkedIn
  • StumbleUpon
  • Add to favorites
  • Email
  • RSS

patriotismoEL PATRIOTISMO DE LOS CUBANOS

Por: Mauro Espinosa Yero   (mauroey@ucmcc.co.cu)

El Patriotismo, como valor humano, tiene en el pueblo cubano significado especial y un tanto diferente a muchas otras naciones. Se parte de los conceptos martianos de “Patria es Humanidad”, que ha calado profundamente en la conciencia ciudadana y se ha materializado en la solidaridad del cubano puesta de manifiesto desde épocas remotas, incluso antes de la existencia de Martí, pues el pensamiento martiano resulta de un conjunto de elementos surgidos en la composición de este pueblo y los valores provenientes de la sociedad.

En la independencia de los pueblos de América encontramos cubanos juntos a las causas libertarias. Tal es el caso del General Manuel Cedeño Infante. Nacido en Bayamo, quien marchó a finales del siglo XVIII o principios del XIX hacia Haití y allí ayudó a la instauración de la República (enero de 1804), alistado en las tropas de Dessalines. Luego quedó colaborando con Petión y tiempo más tarde viajó hasta la isla de Trinidad, donde se unió a Mariño, Sucre y otros patriotas que integrarían el glorioso ejército de Bolívar.

Ya en la década de 1810 a 1820 Cedeño anduvo sobre un corcel “codo a codo” con Bolívar. En su parte de guerra de la batalla de Carabobo, firmado el 25 de junio de 1821, Bolívar afirma:

“este combatiente murió del “modo heróico que merecía terminar la noble carrera del bravo de los bravos de Colombia. La República ha perdido en el general Cedeño un grande apoyo en paz o en guerra; ninguno más valiente que él, ninguno más obediente al Gobierno. Yo recomiendo las cenizas de este General al Congreso Soberano para que se le tributen los honores de un triunfo solemne”.

Vemos en Perú la presencia de Juan Luis Pacheco Céspedes durante la guerra entre esta nación y Chile (1879-1883), un guerrillero fantasma, conocido como Pacheco Céspedes, de nacionalidad cubana y que hizo como propia la cruzada peruana. Hombre conocedor de cada rincón del desierto y que era constante dolor de cabeza para las guarniciones chilenas, que jamás daban con su paradero.

En Méjico Pedro Santacilia Palacios, santiaguero que había conocido en Nueva Orleáns a Benito Juárez y desde entonces les unió una gran amistad. Santicilia se casaría posteriormente con Manuela, hija del prócer mexicano. Se estableció en México donde sería elegido siete veces como diputado al Congreso de México.

Pablo Lafargue Armagnac. Pensador socialista. Discípulo, compañero de luchas y yerno de Carlos Marx. Nació en Santiago de Cuba el 15 de enero de 1842. Hijo único de un colono francés de origen judío. Su genealogía retrata el mestizaje: nieto por vía paterna de una mulata haitiana y por la materna de una aborigen cubana; sus abuelos, Jean Lafargue y Abraham Armanagc, franceses.

En 1865 participó allí en la fundación de la Primera Internacional y conoció a Carlos Marx. En 1867, le presentó a Federico Engels, con quien el cubano entablaría sólida amistad.

En el Congreso de la Internacional Socialista de 1889, fue iniciativa suya la adopción del Primero de Mayo como jornada de reivindicación obrera a escala mundial. Sin embargo, fue casi nula su solidaridad con la causa independentista cubana del Siglo XIX.

Más tarde, después de la Paz del Zanjón, la emigración cubana llevó a nuestros compatriotas a disimiles rincones del mundo y arrastraron con ellos lo que podía ser útil en sus nuevos destinos. Así fue que los cubanos desarrollaron el cultivo del tabaco en Centroamérica, José Joaquín Palma contribuyó a la cultura de Guatemala y compuso la letra del himno nacional de aquel País, Guatemala también tuvo en el cubano Jose María Izaguirre e Izaguirre el puntal de su magisterio pues fundó la Escuela Normal de Maestros, la que proveyó con métodos efectivos y adecuados materiales de enseñanza. Al año siguiente inauguró una Escuela Práctica, anexa a la prestigiosa institución.

En Honduras varios fueron los cubanos que prestaron servicios al país como Flor Crombet que ocupó los cargos de comandante general del departamento de “La Paz”, inspector general de cuarteles y secretario del tribunal supremo de guerra y justicia, sucesivamente.

En toda Centro América la presencia de cubanos patriotas emigrados dejaron una huella de actividades políticas, culturales, militares, económicas y sociales perdurables.

En ello ha tenido un valor incalculable la posición geográfica de Cuba que permitió desde periodos anteriores a 1492 el enlace entre las comunidades indígenas antillanas. No se trata de un hecho casual la presencia del cacique Hatuey, venido desde Quisqueya y asesinado en Cuba por los conquistadores españoles.

Posteriormente, en nuestras luchas independentistas se encontraron presentes hermanos de otras nacionalidades que combatieron junto a los cubanos con una identificación total a nuestra causa nacional y esto contribuyó a que veamos los procesos y necesidades de nuestros semejantes como propios.

El patriotismo

Desde que el niño es muy pequeño, cuando empieza a balbucear sus primeras palabras, los padres, que son los primeros educadores del niño y los encargados de moldear su personalidad, le leen un pequeño cuento seleccionado de esa maravillosa colección que nos legó nuestro Héroe Nacional y pensador José Julián Martí Pérez dedicado a las nuevas generaciones. Se le presenta una foto y se le dice el nombre del mártir patriota y con estas acciones de forma inconsciente comienzan a nutrirse de conocimientos patrióticos e históricos, alimentando la Cubanía, con una gama de conceptos que pueden asimilar los infantes para desarrollar el valor del patriotismo. De tal manera, la familia y las Instituciones escolares pueden trasmitir la historia de nuestra patria a las sucesivas generaciones.

Características del patriotismo “cubano”

  • Tener disposición de asumir las prioridades de la Revolución, al precio de cualquier sacrificio.
  • Ser un fiel defensor de la obra de la Revolución socialista en cualquier parte del mundo.
  • Actuar siempre en correspondencia con las raíces históricas, enalteciendo sus mejores tradiciones revolucionarias: el Independentismo, el Antiimperialismo y el Internacionalismo, en el espíritu de la Protesta de Baraguá.
  • Poseer sentido de independencia nacional y de orgullo por su identidad.
  • Tener conciencia de la importancia de su labor y ponerla en función del desarrollo económico y social del país.
  • Participar activamente en las tareas de la defensa de la Revolución.
  • Fortalecer la unidad del pueblo en torno al Partido.

La generalidad de los ciudadanos cubanos han considerado propios los elementos prioritarios de la Revolución, tanto en el ámbito interno como externo y, prueba de su disposición al sacrificio se puede encontrar en aspectos tales como:

  • La guerra de liberación nacional librada con un minúsculo ejercito de harapientos frente a un ejército de cientos de miles de efectivos armados, entrenados y asegurados logísticamente por el gobierno de los Estados Unidos.
  • La participación voluntaria de miles de cubanos en la campaña de alfabetización para sacar de la ignorancia a nuestros hermanos y que propició la declaración de Cuba como primer país de América Latina libre de analfabetismo.
  • La participación voluntaria de cientos de miles de cubanos para enfrentar las agresiones enemigas en la invasión mercenaria de Playa Girón y en la lucha contra las bandas contrarrevolucionarias durante más de cinco años.
  • El enfrentamiento y resistencia, casi al borde de la impotencia, frente a la guerra biológica de los Estados Unidos que atacó inmisericordemente a nuestras plantaciones de diferentes cultivos, a las masas de animales que garantizaban nuestro sustento y a nuestra población que vio morir a sus hijos por enfermedades introducidas intencionadamente por los enemigos de la Revolución.
  • El estoicismo del pueblo para soportar las privaciones y miserias ocasionadas por el bloqueo norteamericano y el posterior desmembramiento del campo socialista que ocasionaron hambre, enfermedades y lesiones sociales indescriptibles.
  • El apoyo armado a la lucha independentista de diversos pueblos hermanos con hombres dispuestos de forma voluntaria a ofrendar sus vidas en beneficio de la libertad de millones de personas sometidas a regímenes de coloniaje y segregación.
  • La disposición de miles de maestros a realizar voluntariamente la campaña de alfabetización en Nicaragua, a riesgo de sus vidas y la posterior creación del programa Yo sí Puedo que ha alfabetizado a millones de personas.
  • La entrega desinteresada de nuestro personal de salud en ayuda de quienes han carecido de asistencia médica desde tiempos tan lejanos como la misión en Argelia hasta nuestros días, así como la formación de médicos en Cuba para esparcir la salud a los más apartados rincones del planeta.
  • El auxilio a cualquier país donde se haya producido una catástrofe o calamidad que requiera la contribución cubana en personal, recursos materiales y técnicos, medicamentos y hasta nuestra propia sangre donada por los cubanos.

La defensa de la Revolución Cubana ha sido una constante en la conducta de los cubanos en cualquier campo, haciendo valer el papel jugado por nuestro sistema social en los resultados de científicos, deportistas o ciudadanos simples. A veces esto abarca incluso a quienes por diferentes razones han salido de forma permanente de Cuba y expresan su satisfacción por ser hijos de la Revolución y estar en capacidad de defenderla, lo que se pone de manifiesto en las diferentes agrupaciones de cubanos identificados con la obra revolucionaria residentes en otros países.

El cubano es, por naturaleza, orgulloso de su historia y tradiciones, amante de las glorias de los próceres y de las figuras descollantes en la ciencia y las artes. Para un cubano no hay otro “cielo tan azul como este cielo” ni nadie tiene un “Fidel que vibra en las montañas, un rubí, cinco franjas y una estrella”. La cubanía late en cada cubano y armoniza el amor al terruño con el amor a la humanidad. Nos enorgullecemos de nuestros compatriotas ilustres en otros lugares del planeta con la misma sana vanidad que admiramos a aquellos procedentes de otros lares que han hecho de nuestra cubanía su forma de ser y actuar.

En el alma del cubano anida la rebeldía e intransigencia que fecunda nuestro amor a la independencia, ausente de todo tipo de dobleces. Desde el siglo XIX las ideas independentistas combatieron y vencieron al autonomismo, al reformismo y al anexionismo. Martí nos enseñó a identificar al “monstruo” imperialista porque había vivido en sus entrañas mientras, Maceo nos hizo saber que no se podían contraer deudas de gratitud con un vecino tan poderoso.

La historia nos ha demostrado fehacientemente la identidad, asociación o concubinato entre imperialistas y tiranos, asesinos, ladrones de toda laya, represores y torturadores, traidores y mercenarios. Hemos sufrido en carne propia esa “amistad” sumisa de gobernantes lame-botas que ante la mínima señal del amo yanqui movían la cola y obedecían el mandato imperial, aunque tuvieran que asesinar a sus compatriotas y traicionar a sus amigos más cercanos.

El orgullo patriótico del pueblo cubano en su manifestación anti-imperialista ha sido fertilizado por las conductas obscenas de los gobiernos norteamericanos en diferentes épocas, pero siempre con el mismo fin. Resaltan entre ellas las siguientes:

  • Nunca reconocieron la beligerancia de los cubanos frente a España.
  • Entraron en la guerra cuando Cuba tenía certeza de la victoria y España ya no soportaba su desgaste económico, militar y moral.
  • Utilizaron a las fuerzas mambisas en las acciones de mayor riesgo para preservar sus tropas y facilitar el aniquilamiento de los cubanos.
  • No permitieron la entrada en Santiago de Cuba de las tropas mambisas y de su General Calixto García.
  • Pactaron la rendición española a espaldas de los cubanos.
  • Desmovilizaron al ejército vencedor para que no se poseyeran fuerzas armadas que pudieran oponerse a sus desmanes políticos y económicos.
  • Impusieron la Enmienda Platts como condición para abandonar el país, dejándonos clavado el puñal de una base naval como cabeza de playa para todo tipo de acciones criminales contra Cuba.
  • Impusieron sucesivos gobiernos cipayos y ladrones que endeudaron, vendieron y regalaron la economía nacional.
  • Sostuvieron y aseguraron logísticamente el aparato represivo del país y asesoraron sus acciones hasta el mismo momento de la huida del tirano Batista.
  • Formaron, equiparon, entrenaron y abastecieron las fuerzas mercenarias y las bandas contrarrevolucionarias que hicieron todo lo posible por derrotar la revolución.
  • Fomentaron el robo y el secuestro de embarcaciones y aviones, y crearon una Ley de Ajuste Cubano que incentiva la deserción a riesgo de incontables vidas mientras el resto de los latinoamericanos son deportados de su territorio.
  • Han intentado asesinar a Fidel y otros líderes de la revolución como lo hicieron anteriormente por otras vías contra los más genuinos representantes de nuestra clase obrera, campesinos y estudiantes revolucionarios.
  • Han intentado aniquilar al pueblo cubano en su totalidad mediante el bloqueo, así como la introducción de plagas y epidemias.
  • Nos han robado artistas, científicos, deportistas, mercados, marcas y todo lo que hayan considerado que nos daña, incluidos los activos monetarios situados en sus bancos. Ha sido tan grande su ensañamiento contra Cuba que organizaron la operación Peter Pan que sacó más de catorce mil niños cubanos hacia Estados Unidos, muchos de los cuales no volvieron a ver a sus familiares y sufren secuelas sicológicas de por vida.
  • Han mantenido un sistema de trasmisiones de radio contra Cuba desde los primeros momentos del triunfo revolucionario, divulgando mentiras de todo tipo con el objetivo de confundir al pueblo y a la opinión pública de los países del área. Posteriormente se incluyeron también las trasmisiones de Televisión con iguales métodos y fines.

Semejantes antecedentes y actualidades han hecho de cada cubano digno un Maceo y de cada rincón donde este se asiente una extensión de los Mangos de Baraguá, siempre dispuesto a expresar su protesta patriótica e intransigente, su conducta martiana y anti-imperialista. La idiosincrasia del cubano lleva en sí el suave perfume de la mariposa (nuestra flor nacional), la incapacidad de vivir en cautiverio como nuestro tocororo y la verticalidad solemne y majestuosa de la palma real. El himno nacional cubano reitera el llamado de la patria al combate, a la lucha para vivir o encontrar la muerte en busca de la libertad e independencia que hemos conquistado a un altísimo precio porque

En cadenas vivir, es vivir
en afrenta y oprobio sumido.

¿Cómo puede entenderse por cualquier cubano patriota, viva en Cuba o en el extranjero, que se nos pida olvidar la historia?

¿Cómo decirle a las madres que perdieron sus hijos por la obra satánica del imperialismo que olviden a sus hijos muertos, que olviden su dolor y a quienes se lo provocaron?

¿Cómo decirles a los huérfanos que carecieron del amor de sus padres asesinados que no tengan memoria ni sentimiento de ODIO contra quienes le privaron del amor paternal?

¿Cómo puede pedírsele a alguien que deje de ser patriota, en el mismo sentido que tenemos los cubanos de la Patria gigantesca y humana?

¿Por qué a la hora de reconocer el internacionalismo cubano en la medicina no se reconoce el patriotismo universal de los cubanos que ofrendaron sus vidas en África para liberar aquellos pueblos y poner fin al Apartheid? ¡Ah! Porque aquellos cubanos derrotaron a los amamantados por el imperio, porque aquellos cubanos son los mismos que derrotaron a los mercenarios en Girón y a las bandas contrarrevolucionarias, los mismos que llevan en su sangre el caudal de las estrofas de nuestro himno nacional.

Mas que pedirle a los cubanos el olvido, tanto España como Estados Unidos debían obligarse moralmente a pedir perdón al pueblo cubano por todo el dolor e infortunio que le han provocado.

FUENTES:

  • ECURED (www.ecured.cu)
  • WIKIPEDIA (https://es.wikipedia.org/)

24/03/2016

Share and Enjoy

Optimization WordPress Plugins & Solutions by W3 EDGE
EmailEmail
PrintPrint